Category: Botánica


Los cactus son un ejemplo de plantas crasas. Las plantas suculentas o crasas son aquellas en las que la raíz, el tallo o las hojas se han engrosado para permitir el almacenamiento de agua en cantidades mucho mayores que en las plantas normales. Esta adaptación les permite mantener reservas de líquido durante períodos prolongados, y sobrevivir así en entornos áridos y secos que otras plantas encuentran inhabitables. El ejemplo más típico de suculencia es el de los cactus, en los que el tallo contiene una gruesa capa de tejido parenquimático; pero existen varias otras familias vegetales que presentan el mismo fenómeno.

               

Los tallos de las cactáceas, que conforman básicamente el cuerpo de la planta, están engrosados por el desarrollo del parénquima, y su color verde se debe a que son fotosintéticos. Las flores son solitarias y hermafroditas o, más rara vez, unisexuales.

Un cierto número de especies se cultivan como plantas de interior, así como en jardines ornamentales. Algunas especies del género Opuntia, particularmente la especie Opuntia ficus-indica, son cultivadas en América y en la zona mediterránea por su fruto, la tuna o higo chumbo, el cual es dulce y muy apreciado.

También suelen formar parte de los denominados xerojardines, donde se agrupan cactus y otras plantas poco consumidoras de agua (xerófitas) en regiones áridas.

La palabra cactus deriva del griego Κάκτος káktos. Las cactáceas (Cactaceae) son una familia de plantas suculentas y, en gran mayoría, espinosas, conocidas en conjunto como cactus o cactos. Esta familia es prácticamente exclusiva de América, lo que significa que son endémicas del continente americano y las Antillas.

Sin embargo, hay una excepción, Rhipsalis baccifera, que está extendida en África tropical, Madagascar y Ceilán. Se cree que la colonización del Viejo Mundo por esta especie es relativamente reciente (unos cuantos cientos de años), probablemente transportada en el tracto digestivo de pájaros migratorios en forma de semillas o, según otra teoría, en forma de plantas adheridas a troncos impulsados por corrientes marinas.

            

Muchas otras especies de cactáceas se han naturalizado, en condiciones similares a las de su hábitat, en otras partes del mundo, tras ser introducidas por el hombre.

La Reproducción asexual, también llamada reproducción vegetativa, es la que se produce sin la unión de los núcleos de las células sexuales o gametos, si no a partir de otras células del individuo adulto ya desarrollado, de tal manera que el individuo resultante es desde el punto de vista genético, idéntico al parental. La reproducción vegetativa tiene lugar por fragmentación del individuo adulto o a partir de estructuras asexuales especiales. Un ejemplos de reproducción asexual es la que se hace a través de los bulbos.

               

Los bulbos, al igual que los rizomas, cormos y tubérculos, son órganos subterráneos de almacenamiento de nutrientes. Las plantas que poseen este tipo de estructuras se denominan colectivamente plantas bulbosas.

   
Algunos de los génerosde plantas que forman bulbos son:

  • Allium
  • Amaryllilis
  • Eucharis
  • Fritillaria
  • Galanthus
  • Galtonia
  • Haemanthus
  • Leucojum
  • Lilium
  • Lycoris
  • Muscari
  • Narcissus
  • Nerine
  • Oxalis
  • Polyanthes
  • Tulipa

          

La hoja (del latín folĭum) es un órgano vegetativo y generalmente aplanado de las plantas vasculares, principalmente especializado para realizar la fotosíntesis. La morfología y la anatomía de los tallos y de las hojas están estrechamente relacionadas y, en conjunto, ambos órganos constituyen el vástago de la planta.

    

       

Las hojas son extraordinariamente variadas en cuanto a su forma, la que suele ser característica de cada especies, aunque con grandes variaciones entre individuos e incluso dentro del mismo individuo.

     

Las hojas se pueden clasificar según : la forma del limbo, el limbo, el borde, su nervadura, según su disposición en el tallo, etc.

El hombre puede captar con su nariz partículas olfativas procedentes de un campo de flores que han viajado en el aire. En el ser humano, los órganos de recepción del olor radican en la nariz. Disponemos de la pituitaria roja, que filtra, calienta y humedece el aire que respiramos y la pituitaria amarilla, que contiene los receptores olfativos. 

   

     

       

Las sustancias olorosas son transportadas por el moco acuoso a los cilios, que las transforman en señales químicas. Estas señales viajan entonces a través de las prolongaciones nerviosas de las células olfativas hasta el bulbo olfatorio, que los transmite a su vez al córtex olfatorio, al sistema límbico y al córtex frontal, dónde se produce la percepción fi nal del olor.

        

        

El órgano de la percepción del olfato no está tan desarrollado como el de la vista o el oído. Eso hace que pueda decirse que las sensaciones de olor son percibidas casi directamente por el cerebro, cosa que acentúa el carácter fuertemente emocional y subjetivo de las experiencias olfativas.

          

                

El mecanismo del funcionamiento del olfato humano es aún poco conocido. La primera y más popular de la teorías la formuló John Amoore en 1964. Sostiene que los receptores olfativos funcionan con el principio de la llave y la cerradura. Estos receptores distinguirían las moléculas responsables de cada olor no tanto por su composición química como por su forma y tamaño. Este acto de encajar cada molécula con su receptor específi co en la nariz por su forma geométrica, produce el estímulo nervioso que es transmitido al cerebro.



Basándose en este concepto, estableció una clasifi cación de siete olores primarios que los estudiosos consideran un importante marco de referencia: alcanforado, mentolado, almizclado, floral, etéreo, picante y pútrido.

   


El sentido del olfato detecta partículas que viajan por el aire y toman contacto físico con nuestros órganos olfativos. Esto hace que sea un sentido fácilmente saturable, pues si el número de estas partículas es elevado, pueden llegar a bloquear los órganos de captación. Estas partículas olorosas, formadas habitualmente por carbono, hidrógeno y oxígeno son generalmente moléculas orgánicas y ligeras, lo que les permite mayor volatilidad.

   



  

           

Para que una determinada materia “huela”, es preciso que efectivamente desprenda partículas y también que exista un medio (aire o agua) que transporte estas partículas hasta un órgano olfativo capaz de interpretarlas como una sensación de olor.


              

El gusto por unos olores u otros tiene que ver con factores culturales y sociales.

 


       

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Hay países que vienen representados por una flor, convirtiéndose ésta en el símbolo o flor nacional. Es el caso del Patujú y la Kantuta que son las flores nacionales de Bolivia. La Kantuta puede ser vista en los valles altos de Los Yungas y cabeceras de valle del occidente boliviano, mientras que el patujú proviene de la región oriental del país. La Kantuta, es la “Flor Nacional de Bolivia”(Por D.S.desde 1990).

Ambas flores poseen los colores de la bandera de Bolivia y representan la unidad entre occidente y oriente.

     

La Kantuta (quechua: qantu ) (Cantua buxifolia), es una especie de arbusto perteneciente a la familia Polemoniaceae. La Cantuta es la Flor Nacional de Bolivia y Perú. Se sabe que los incas quedaron maravillados por su gran belleza promoviendo el cultivo de la cantuta en todos sus dominios, consagrándola al dios Sol (Inti) de allí que también se le conoce como La Flor Sagrada de los Incas.

El Patujú (Heliconia rostrata) es una especie de fanerógama. Es endémica de Belice, Guatemala, Honduras, Panamá, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador,Paraguay, Perú.

 La flor nacional de Honduras es un orquídea denominada Rhyncholaelia digbyana, la cual es conocida como «orquídea de la Virgen». Fue declarada como flor nacional por el Congreso Nacional de Honduras el 25 de noviembre de 1969 debido a sus características excepcionales de belleza, vigor y distinción. Además, en ese mismo acto se dictaron disposiciones pertinentes para la conservación en su estado y protección de los sitios donde se cultiva, el control de su comercialización, cultivo y conocimiento científico en los medios escolares.

       

La flor nacional de Nicaragua es el Sacuanjoche. Se conoce también como “Flor de Mayo” .Esta flor pertenece a la familia de las Apocynaceae y su nombre científico es Plumeria rubra. Los mayas atribuyen al Sacuanjoche, y específicamente a su fruto, un concepto divino, por cuanto observaron que de un solo péndulo le salían dos vainas, lo cual era representación simbólica de un principio vital común, que da origen a dos géneros distintos, uno masculino y otro femenino.

El 13 de octubre del 2017, Correos emitió este sello como símbolo del turismo en España. El tema común elegido por los países miembros de la Unión Postal de las Américas, España y Portugal (UPAEP) ha sido el turismo, más concretamente los Lugares Turísticos.
El sello que se emite, tiene como colores principales los de la bandera española. Sobre un fondo amarillo se muestra un clavel rojo, flor típica española, sobre la que aparece  una virgulilla, la tilde de la Ñ.

Las orquídeas u orquidáceas (nombre científico Orchidaceae) son una familia de plantas monocotiledóneas que se distinguen por la complejidad de sus flores y por sus interacciones ecológicas con los agentes polinizadores y con los hongos con los que forman micorrizas.

    

Las orquídeas florecen una sola vez al año, siempre por la misma época, la cual está determinada por factores ambientales tales como la disminución o elevación de la temperatura, el incremento de las horas de luz, los cambios de estación y las variaciones en la humedad ambiental. Las flores pueden permanecer abiertas desde un día  hasta más de tres meses . Los híbridos artificiales pueden florecer dos o más veces al año.

 

El 97% de las especies de orquídeas necesitan de un polinizador para que se lleve a cabo la transferencia de los granos de polen de una planta a los pistilos de otro individuo y, por ende, para que se produzca la fecundación y la formación de las semillas. Estos polinizadores son muy variados y, según cuál sea la especie en cuestión, pueden ser moscas, mosquitos, abejas, avispas, coleópteros y aves como los colibríes. La zoofilia que caracteriza a las orquídeas presupone que los animales polinizadores visiten las flores de manera regular y se detengan en ellas el tiempo suficiente; que las anteras y el estigma sean rozados o tocados con cierta frecuencia y que el primero quede adherido a los visitantes de modo tan perfecto que pueda llegar con la debida seguridad a los estigmas de otras flores.

            

Muchas especies de orquídeas recompensan a los polinizadores con alimento (como por ejemplo, néctar, pelos alimenticios o aceites) y otros compuestos, tales como ceras, resinas y fragancias. Estas recompensas, a su vez, refuerzan la conducta de los polinizadores.

 

 


             

Se llaman alcaloides a aquellos compuestos químicos sintetizados por las plantas que cumplen funciones no esenciales en ellas, de forma que su ausencia no es fatal para la planta, y están sintetizados generalmente, a partir de aminoácidos. Los alcaloides verdaderos derivan de un aminoácido, son por lo tanto nitrogenados. Son básicos (excepto colchicina), y poseen acción fisiológica intensa en los animales aun a bajas dosis con efectos psicoactivos, por lo que son muy usados en medicina para tratar problemas de la mente y calmar el dolor. La mayor parte de los alcaloides conocidos son de origen vegetal .

Entre las plantas que contienen alcaloides se encuentra la Papaver Somniferum o la adormidera , que  es una planta herbácea del género Papaver, perteneciente a la familia de las Papaveraceae. Papaver es un género de angiospermas conocidas como amapolas que pertenecen a la familia Papaveraceae y que se distribuyen por Europa, Asia y Norteamérica.

De la planta del cafeto se extrae la cafeína, entre otros alcaloides. La cafeína es un alcaloide del grupo de las xantinas. La cafeína puede encontrarse en cantidades variables en las semillas, las hojas y los frutos de algunas plantas, donde actúa como un pesticida natural que paraliza y mata ciertos insectos que se alimentan de las plantas. Es consumida por los humanos principalmente en infusiones extraídas del fruto de la planta del café y de las hojas del arbusto del té, así como también en varias bebidas y alimentos que contienen productos derivados de la nuez de cola.

         

El cacao también contiene alcaloides. Theobroma cacao  es el nombre científico que recibe el árbol del cacao o cacaotero. Los alcaloides que contienen principalmente son la cafeína y la teobromina.

  

El quino, quinquina, quinina (Cinchona ledgeriana) es un árbol de la familia de las rubiáceas, originario de los bosques de Ecuador, Perú y Bolivia. La corteza del quino contiene varios alcaloides, el principal de los cuales es la quinina, de propiedades medicinales ampliamente reconocidas; además quinidina, cinconina y cinconidina. La corteza recopilada y molida se usa para tratar el paludismo y es denominada en la farmacia como Cinchonae cortex.

Los aceites esenciales son mezclas de varias sustancias químicas biosintetizadas por las plantas, que dan el aroma característico a algunas flores, árboles, frutos, hierbas, especias, semillas y a ciertos extractos de origen animal (almizcle, civeta, ámbar gris). Se trata de productos químicos intensamente aromáticos no grasos , volátiles por naturaleza y poco densos.

Las plantas elaboran los aceites esenciales con el fin de protegerse de las enfermedades, ahuyentar insectos depredadores o atraer insectos benéficos que contribuyen a la polinización. Están presentes en distintas partes de la planta: madera,  tallos, en las flores (como en el caso de la lavanda, el jazmín y la rosa), en todo el árbol (como sucede con el eucaliptus) o en las hojas secas de árboles como el tilo.

 Están formados principalmente por terpenoides volátiles, formados por unidades de isopreno unidas en estructuras de 10 carbonos (monoterpenoides) y 15 carbonos (sesquiterpenoides).

Las sustancias responsables del olor suelen poseer en su estructura química grupos funcionales característicos: aldehídos, cetonas, ésteres, etc. Cada aceite lo integran por lo menos 100 compuestos químicos diferentes, clasificados como aldehídos, fenoles, óxidos, ésteres, cetonas, alcoholes y terpenos.


Se denominan con el mismo nombre de la planta de origen: aceite esencial de lavanda, aceite esencial de limón, de rosa, etc.