En 1976 la Asamblea General de las Naciones Unidas  proclama 1981 Año Internacional de los Impedidos. La Asamblea pide que se establezca un plan de acción a nivel nacional, regional e internacional en el que se haga especial hincapié en la igualdad de oportunidades, la rehabilitación y la prevención de la discapacidad.

       

El Año tiene por lema “la plena participación y la igualdad”, definidas como el derecho de las personas con discapacidad a participar plenamente en la vida y el desarrollo de su sociedad, a gozar de unas condiciones de vida similares a las de los demás ciudadanos, y a tener el mismo acceso a los beneficios derivados del desarrollo socioeconómico.

El Año tiene también por objetivo incrementar la sensibilización de la opinión pública; comprender y aceptar a las personas con discapacidad; y alentar a las personas con discapacidad a constituir organizaciones que les permitan manifestar sus opiniones y promover la adopción de medidas encaminadas a mejorar su situación.