Se conmemora el Bicentenario de la Real Expedición de la Vacuna de la Viruela con la emisión de un sello el 30 de noviembre del 2004 que recuerda este hecho.
El 30 de noviembre de 1803 zarpó de A Coruña la expedición filantrópica que llevaba la vacuna de la viruela al continente americano y a Filipinas. La expedición iba dirigida por el doctor Francisco Javier de Balmis, médico de la Corte, acompañado por el doctor José Salvany, varios ayudantes, enfermeros, practicantes y 22 niños que servirían como agentes portadores del virus de la vacuna, que serían inoculados de brazo a brazo durante todo el viaje para mantener la vacuna a salvo.


La vacuna de la viruela había sido descubierta en 1796 por el médico inglés Edward Jenner . En nuestro país, Carlos IV, sensibilizado por la enfermedad que había padecido su hija, fomentó la vacunación y organizó la salida de la Real Expedición de la Vacuna hacia Asia y América. Su objetivo era administrar la vacuna a la población; instruir a los médicos locales en su manejo e inoculación; establecer Juntas de Vacuna para llevar los registros correspondientes y conservar el virus activo. A la llegada de la expedición a América, y ante la gran extensión de territorios, se hicieron dos grupos: uno dirigido por Balmis, que atravesaría México y llegaría hasta Filipinas; y otro encabezado por Salvany, que cruzaría hacía Sudamérica. La aventura estuvo llena de peligros y penalidades (Salvany murió a los 34 años en Bolivia), pero también cargada de humanismo y con el resultado de miles de personas vacunadas contra la viruela. La Organización Mundial de la Salud declaró erradicada oficialmente la enfermedad en el año 1980.