Bajo el título de la serie Valores Cívicos, se ponen en circulación el 11-2-2010 dos sellos dedicados, respectivamente, al Reciclaje y al Consumo responsable.

 

La frase tan expandida en las últimas décadas de “usar y tirar” podría ser sustituida por la de “usar y reciclar” promoviendo, así, la reducción de desechos y la reutilización de los materiales usados. El reciclaje consiste en someter un material ya utilizado a un proceso para que se pueda volver a utilizar.
La acumulación de desechos es algo que preocupa cada vez más a la humanidad, por lo que Naciones Unidas insta a los Gobiernos, la industria y los particulares a estimular el reciclaje, activar la utilización de productos biodegradables y desarrollar sistemas de gestión de residuos para evitar la contaminación que causan en el medio ambiente. En el ámbito individual, el reciclado comienza con la separación de los envases del resto de las basuras usando los contenedores: de color azul para papel y cartón; amarillo para envases de plásticos y latas; verde claro para el vidrio; y verde oscuro para residuos que no tienen cabida en los grupos anteriores, principalmente materia orgánica. Correos, al igual que otras empresas e instituciones, colabora en la sostenibilidad del medio ambiente con la venta de envoltorios de material reciclable.

Para ilustrar el sello se ha utilizado el símbolo internacional del reciclaje, representado por tres flechas en forma de triángulo sin principio ni fin. Dentro del mismo se enmarcan varios sobres de papel en continuo proceso de reciclado.

Cambiar los hábitos de consumo, comprar lo que verdaderamente es necesario y elegir los productos más respetuosos con el medio ambiente son algunas de las reflexiones que se plantean al hablar de consumo responsable. Cada día son más las voces que se levantan sobre el tema y tanto las asociaciones ecologistas como las Naciones Unidas hacen un llamamiento para diferenciar entre el consumo necesario y el consumo excesivo, principalmente en los países industrializados. La responsabilidad incluye, también, la posibilidad que tiene el consumidor de elegir entre los productos ofertados, exigiendo el cumplimiento de determinadas garantías sociales, éticas, de solidaridad y de protección del medio ambiente.

En el sello figura el lema “ponle tope al consumo” y para el diseño se han utilizado conceptos abstractos encerrados en un bote bajo candado. Los dos sellos han sido creados por el estudio de Jesús Sánchez.

En Andora también se emitió un sello en julio del 2010,  de la serie valores cívicos haciendo alusión al reciclaje: